Colaboración de Jesús Sánchez, en Rutas 5

Revista RUTAS, año I, n.º 5, 30-11-1964.

Perioricidad: quincenal. 

Tirada: 200 ejemplares. 

Domicilio: Avda. Escuelas, 15.

Comité de redacción: Francisco Figueras Sola, Antonio Gámez Aranda, Angelita Guerrero, Silvestre López Garcés, Julián Mellen, Luis Salas Galán.

Origen: archivo personal de Amparo Figueroa Saavedra.


Texto de la página 10. Transcripción revisada. Texto de Jesús Sánchez que atiende las ventajas de vivir en el Pozo del Tío Raimundo frente a otros barrios de Madrid y la utilidad de que el barrio tenga su revista.

Sin título

Me han pedido una colaboración para la recién nacida revista del barrio y he creído que la mejor forma de hacerlo, es decir, de colaborar, era ocuparme precisamente ella. / ¡Una revista en El Pozo! Creo que debemos felicitarnos por ello. ¿Por qué? / Los inconvenientes que tiene el barrio son de sobra conocidos (ahora no viene al caso detallarlos). Sin embargo, tiene también sus ventajas, en las que conviene reparar. Comparemos un momento con la mayor parte de los barrios madrileños. / Allí es corriente que sus habitantes trabajen o estudien en otro barrio distinto, siendo lo más frecuente que hagan sus amistades entre los compañeros de profesión. La vida de barrio es bastante escasa. Si acaso, algunas relaciones con los vecinos más próximos (es corriente, si viven en grandes casas, que familias enteras no se conozcan) y, algunas veces, [hay] pandas de jóvenes que fijan su razón social en el bar de la esquina (por supuesto, con tocadiscos y futbolín). / Aquí es afortunadamente diferente. Es fácil localizarse unos a otros; más o menos todos se conocer y saben la vida de cada cual. Uno se siente menos solo. En una palabra: hay más vida en común, más relaciones humanas. Esto es sin duda una ventaja que, por cierto, le está vedada a la mayor parte de los habitantes de la gran ciudad. / Pues bien, por esto precisamente, veo en RUTAS una gran posibilidad de fomentar y encauzar esta convivencia. La revista puede ser el instrumento de una intercomunicación más amplia de la que ahora existe. Porque puede servir para intercambiar puntos de vista, sugerencias, para conocer mejor, colectivamente y sobre todo, porque puede ayudarnos a iniciarnos en algo de lo que la sociedad actual está muy necesitada: el diálogo. / Pero pecaría de simplista si pretendiera que, por el mero hecho de surgir la revista, ya estaba todo conseguido. El camino a recorrer (las rutas que sugiere el título) es difícil. Como el barrio, del que es fruto, tendrá que irse haciendo poco a poco. Y no solo con la aportación de sus promotores (para la revista, la Redacción), sino el de sus moradores (los lectores). / Todo son, como dije antes, posibilidades. Posibilidades en las que todos han de aportar algo para que se traduzcan en realidades. / Se ha partido de cero. Se empieza a caminar. Habrá que ir trazando las rutas sobre la marcha. Esto tiene algo de aventura. Es hermoso. Lo decía Machado: / «Caminante, no hay camino. Se hace camino al andar». / Jesús Sánchez




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