Editorial de Rutas 5

Revista RUTAS, año I, n.º 5, 30-11-1964.

Perioricidad: quincenal. 

Tirada: 200 ejemplares. 

Domicilio: Avda. Escuelas, 15.

Comité de redacción: Francisco Figueras Sola, Antonio Gámez Aranda, Angelita Guerrero, Silvestre López Garcés, Julián Mellen, Luis Salas Galán.

Origen: archivo personal de Amparo Figueroa Saavedra.


Texto de la página 1. Transcripción revisada. El editorial figura al lado del índice y los datos de la revista. Se centra en el tema de la festividad de la Inmaculada Concepción. Rutas se publicaba al abrigo de la Iglesia. Se desconoce si su distribución era gratuita. Se entiende que los artículos no se pagaban.

EDITORIAL (8 de diciembre)

Al pasar del ocaso del otoño, al nacimiento presuroso del invierno, cruzamos el mes por excelencia: diciembre. / Ocho de diciembre, día de la Purísima Concepción. / Probablemente, la lengua española no llega jamás a tan altas maravillas, como cuando canta la gracia y hermosura de la Madre de Dios. / Recuerdo una disertación sobre las palabras, nigra sum sed fermosa, soy negra pero soy hermosa, del Cantar de los cantares. / ¿Cómo ha de entenderse la palabra nigra? —se preguntaba, y respondía al punto—: Como una luminosa evocación de nuestros poetas, de los más puros poetas que compusieron alabanzas al color de la tez y de los cabellos de la Virgen Inmaculada. / No es sorprendente, también, que sea el idioma castellano aquel que cuenta con páginas más bellas sobre el amor que el hijo debe a la madre. / Recuerdo la obra del poeta: ¡Con qué reverencia y cuánto donaire dice los más delicados loores a la Virgen! Es la Estrella de los Mares, deseada guía de los marineros rodeados de cuitas: «Cuando la veden, es la nave guiada». Y sigue: «Señora natural, de cuerpos y almas, salud y medicina», ella es «cebo del que todos comemos», «el puerto al que todos corremos», «puerta en sí bien cerrada, pero abierta para nosotros», «paloma sin hiel y sin ira». / No hay nombre alguno que raíz en Ella no tenga ni Sancho ni Domingo, ni Sancha ni Dominga. / ¿No parece que el poeta, además de pensar en la Madre de Dios, haya querido también ensalzar y cantar la humana grandeza de todas las madres? / Adelantemos nuestros pasos hacia el día de la Purísima de la mano de los poetas. Ellos conocen los claros caminos de la belleza.




Comentarios